POR LAS CALLES DE LA CIUDAD ETERNA
Desde la Via Veneto, le recomendamos que recorra la Via Sistina, pasando por delante del teatro homónimo, hasta llegar a la parte superior de Trinità dei Monti. Desde ahí, podrá disfrutar de la magia del paisaje y, a continuación, seguir hacia la Plaza de España, la Via Condotti, la Via Frattina y la Via del Corso: los escaparates más espectaculares de Roma esperan las miradas de los curiosos. Continúe su paseo por la Via del Babuino y la Via Margutta, donde encontrará diversos anticuarios. Ya en la Piazza del Popolo, es de obligada visita uno de los monumentos que se ven desde la plaza: la Iglesia degli Artisti. Como broche de oro, disfrute de un aperitivo en uno de los bares más famosos de la ciudad.
UNA VILLA ESPECTACULAR CON VISTAS SOBRE ROMA
Sólo unos cuantos pasos separan la Via Veneto de la Villa Borghese. Desde ahí, comienza un magnífico paseo que terminará con el impresionante panorama de toda la ciudad desde la colina del Pincio. Sin embargo, este maravilloso recorrido no termina aquí: le recomendamos la visita al Museo Borghese, seguida de una excursión a Trinità dei Monti, donde podrá respirar el aire mágico de Roma y, a continuación, seguir por el Vicolo del Bottino, donde se encuentra la International Wine Academy, un lugar idóneo para degustar vinos exquisitos.
ENTRE FUENTES Y PALACIOS
Desde la Via Veneto llegará en unos cuantos pasos a la Piazza Barberini, donde podrá admirar la suntuosa Fontana del Tritone, desde la que parte la calle homónima, que da paso a la Via del Lavatore. Esta calle es famosa por estar repleta de talleres artesanales. Desde aquí se llega a la famosa Fontana de Trevi, que aparece como por arte de magia. Desde la plaza se llega fácilmente a il Quirinale, donde podrá asistir al toque de trompetas presidenciales mientras tiene lugar el cambio de la guardia. Todo un espectáculo.